Investigadores de la UdeA analizan datos de empleo formal en Colombia

Estudio de la UdeA encontró un “error” en las cifras del Dane: se perdieron 170.000 empleos formales

LA CIFRA QUE CAMBIA TODO | Una investigación de la Universidad de Antioquia (UdeA) ha abierto un debate sobre la confiabilidad de las estadísticas laborales en Colombia, al encontrar una diferencia significativa entre las cifras de empleo formal reportadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) y los registros administrativos de seguridad social.

El estudio, titulado ¿Tenemos más o menos formalidad laboral? La historia con las cifras del DANE versus los registros de pago de seguridad social, concluyó que mientras el Dane reporta la creación de 814.000 empleos formales en el último año, los registros administrativos de la Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales (UGPP) indican que en realidad se perdieron más de 170.000 empleos formales en el mismo período.

Esta discrepancia se produce en un contexto en el que las cifras del Dane sugieren un panorama optimista para el mercado laboral colombiano, con una disminución del desempleo y un crecimiento acelerado del empleo formal desde mediados de 2024.

Sin embargo, al revisar los registros de la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA), los investigadores encontraron una tendencia distinta, con una desaceleración sostenida en las afiliaciones a seguridad social y una caída anual de 1,35% con corte a febrero de 2026.

¿Qué más encontró el estudio sobre el empleo formal?

El estudio también reveló que las variaciones del empleo formal reportadas por el Estado fueron considerablemente superiores a las observadas en los registros de seguridad social entre 2022 y febrero de 2026.

De acuerdo con el investigador Edwin Esteban Torres Gómez, mientras el empleo formal medido por el Dane crecía a tasas cercanas al 4,6%, los registros administrativos mostraban aumentos de apenas 0,9%.

La incoherencia que generó sospecha

La inquietud nació al observar una aparente desconexión entre el comportamiento de la economía y el mercado laboral, contradiciendo la relación tradicional entre crecimiento económico y empleo conocida como la Ley de Okun.

Diferencias hasta cinco veces mayores

El estudio encontró divergencias especialmente evidentes desde junio de 2024, cuando los registros administrativos comenzaron a mostrar un deterioro del empleo formal, mientras las cifras oficiales continuaban reflejando una expansión sostenida.

La UdeA habla de un «error» con implicaciones para las políticas públicas

El investigador Torres calificó la diferencia encontrada como un «error», destacando que las cifras laborales sirven de base para diseñar políticas públicas y que una sobreestimación del empleo formal podría afectar otros indicadores económicos y sociales.

¿Qué respondió el Dane?

El Dane defendió la solidez técnica de sus mediciones, argumentando que las estadísticas laborales de Colombia se diseñan bajo estándares internacionales y que las encuestas de hogares y los registros administrativos tienen objetivos, coberturas y universos distintos.

Un dato que puede ser relevante para entender las diferencias entre las cifras del Dane y los registros administrativos.

Un dato que puede ser relevante para entender las diferencias entre las cifras del Dane y los registros administrativos.

Otro dato que puede ser relevante para entender las diferencias entre las cifras del Dane y los registros administrativos.

Otro dato que puede ser relevante para entender las diferencias entre las cifras del Dane y los registros administrativos.

La discusión sobre el empleo formal se suma a otros episodios recientes en los que cifras oficiales del Dane han generado debate público, como la pobreza monetaria reportada para 2024 y las cifras de productividad.

Desempleo y estadísticas laborales en América Latina: un panorama comparativo

El debate sobre la confiabilidad de las estadísticas laborales en Colombia no es un caso aislado en América Latina. Varios países de la región han enfrentado desafíos similares en la medición del empleo y la informalidad laboral. Por ejemplo, en México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha enfrentado críticas por sus cifras de desempleo, mientras que en Brasil, el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) ha tenido que ajustar sus metodologías para reflejar mejor la realidad del mercado laboral.

Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la informalidad laboral es un problema endémico en América Latina, con un promedio regional de 53,6% de trabajadores informales en 2020. En este contexto, la precisión de las estadísticas laborales es crucial para diseñar políticas públicas efectivas. La comparación entre las cifras de empleo formal reportadas por los gobiernos y los registros administrativos de seguridad social puede revelar discrepancias significativas, como se ha visto en Colombia.

  • Países con mayores tasas de informalidad laboral en América Latina (2020):
  • Bolivia: 70,3%
  • Guatemala: 67,4%
  • Honduras: 65,6%
  • El Salvador: 64,1%
  • Ecuador: 61,4%

La discusión sobre las estadísticas laborales en Colombia y otros países de América Latina destaca la necesidad de mejorar la recopilación y el análisis de datos para reflejar con precisión la realidad del mercado laboral. Esto es fundamental para abordar los desafíos de la informalidad laboral y promover políticas públicas más efectivas para el empleo y el desarrollo económico.

¿Qué implica esto para el futuro del empleo en la región?

La precisión en las estadísticas laborales es esencial para entender y abordar los desafíos del mercado laboral en América Latina. A medida que la región enfrenta cambios económicos y sociales, contar con datos confiables será crucial para diseñar políticas públicas que fomenten el empleo formal, la reducción de la informalidad y el crecimiento económico sostenible.

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