Descubren moneda antigua con marcas misteriosas bajo la catedral de Notre Dame
LA EXCAVACIÓN DEL SIGLO | Bajo la catedral de Notre Dame, en el corazón de París, arqueólogos han descubierto una moneda del siglo IV con la imagen del emperador romano Constantino, junto con otros vestigios que revelan 2,000 años de historia.
La reconstrucción de la catedral no solo devolvió a París uno de sus monumentos más emblemáticos, también abrió una ventana inédita al pasado de la capital francesa. A poca distancia de las largas filas de turistas que visitan el templo reabierto en 2024, arqueólogos trabajan en una excavación que ya es considerada por medios franceses como «la excavación del siglo».
Los trabajos se realizan en la explanada ubicada frente a Notre Dame, donde el gobierno de París planea desarrollar un proyecto de renovación urbana que incluirá nuevas áreas verdes y espacios de sombra para enfrentar las altas temperaturas del verano. Antes de iniciar las obras, fue necesario explorar el subsuelo para evitar daños a posibles vestigios históricos.
Hallan moneda antigua cerca de Notre Dame
La excavación ha revelado una sucesión de capas arqueológicas que abarcan cerca de 2,000 años de historia. A apenas 20 pulgadas de profundidad aparecen los primeros restos, mientras que a 13 pies bajo tierra los especialistas continúan encontrando evidencias del antiguo París.
Entre los hallazgos más destacados se encuentra una moneda del siglo IV con la imagen del emperador romano Constantino, así como fragmentos de cerámica medieval decorados con inscripciones cuyo significado aún no ha sido descifrado por los expertos.
De acuerdo con los arqueólogos, el sitio concentra diferentes etapas históricas de la ciudad. Bajo los restos de viviendas medievales aparecen silos de almacenamiento de granos de los periodos merovingio y carolingio, correspondientes a los siglos VI al X. Más abajo se localizan vestigios de un antiguo barrio romano que data de los siglos IV y V.
La excavación se desarrolla en la Île de la Cité, una isla en el río Sena considerada el núcleo original donde surgió París. Siglos después, sobre ese mismo terreno comenzó la construcción de Notre Dame en 1163.
Recuperan piezas de cerámicas conservadas
Los investigadores también han recuperado piezas completas de cerámica conservadas en antiguas letrinas medievales que funcionaban como depósitos de basura. Gracias a las condiciones del lugar, numerosas jarras y recipientes permanecieron intactos durante siglos.
Además de aportar información sobre la vida cotidiana de distintas épocas, algunos objetos ayudan a fechar con precisión las capas arqueológicas. Las monedas romanas, por ejemplo, permiten establecer referencias cronológicas para comprender mejor la evolución del sitio.

Los especialistas consideran especialmente valiosos los vestigios de la antigua Lutecia, nombre que recibía París durante la época romana. Tras la caída del Imperio Romano, la población se concentró en la Île de la Cité y reutilizó materiales de construcciones anteriores para levantar fortificaciones, una práctica de la que también se encontraron evidencias durante la excavación.
Los descubrimientos en Notre Dame
Los descubrimientos se suman a otros hallazgos recientes realizados en Notre Dame. En 2022, arqueólogos localizaron varias tumbas y un sarcófago de plomo prácticamente intacto que probablemente perteneció a un alto dignatario del siglo XIV. Ese mismo año también fueron identificados restos escultóricos policromados pertenecientes al coro original de la catedral.
Posteriormente, en 2023, investigadores confirmaron que Notre Dame fue la primera catedral gótica en utilizar de manera extensiva grapas de hierro para unir bloques de piedra, una característica que quedó al descubierto tras el incendio de 2019.
¿Qué otros secretos esconde el pasado de París bajo los cimientos de Notre Dame?
Monedas romanas y misterios bajo tierra: un viaje a través del tiempo en Notre Dame
La reciente excavación en la catedral de Notre Dame ha revelado no solo una moneda del siglo IV con la imagen del emperador romano Constantino, sino que también ha abierto una ventana al pasado de París, mostrando capas arqueológicas que abarcan cerca de 2,000 años de historia. Este hallazgo recuerda la rica historia que subyace bajo muchas de las ciudades europeas, donde el pasado romano y medieval se entrelaza en las profundidades de sus calles y monumentos.
Raíces romanas en el corazón de París
La Île de la Cité, donde se encuentra Notre Dame, fue el núcleo original de París, y durante la época romana, era conocida como Lutecia. Los vestigios de esta antigua ciudad romana son especialmente valiosos para los historiadores, ya que permiten comprender mejor cómo se desarrolló la ciudad a lo largo de los siglos. La moneda de Constantino, encontrada a 13 pies bajo tierra, es un testimonio directo de esta conexión con el pasado romano.
En otros lugares de Europa, como en el Reino Unido, las excavaciones en sitios como Vindolanda, cerca de Hadrian’s Wall, han revelado tesoros arqueológicos que narran la vida cotidiana en la frontera norte del Imperio Romano. De manera similar, en España, la ciudad de Tarragona, antigua Tarraco, conserva restos impresionantes de su pasado romano, incluyendo anfiteatros y foros.
Un contexto global de descubrimientos
El hallazgo en Notre Dame se suma a una serie de descubrimientos que resaltan la importancia de las excavaciones arqueológicas en la comprensión de nuestra historia compartida. En Italia, la ciudad de Pompeya ofrece una visión congelada en el tiempo de la vida en el Imperio Romano, mientras que en Turquía, la ciudad de Éfeso revela la complejidad de las ciudades antiguas.
Estos descubrimientos nos recuerdan que, bajo las calles y edificios de nuestras ciudades modernas, yacen historias y secretos que esperan ser descubiertos, y que la conexión con nuestro pasado es más profunda de lo que a menudo imaginamos.
