Departamento del Tesoro pide al G7 reforzar el régimen de sanciones contra Irán
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, solicitó este lunes un aumento en las sanciones internacionales contra Irán, e hizo énfasis en la necesidad de combatir los flujos de dinero ilícito que sostienen la estructura militar de esa nación.
El planteamiento se realizó al inicio del encuentro de ministros de Finanzas del G7, el cual se desarrolla en París, Francia, durante las jornadas del lunes y martes, informó EFE.
Coordinación internacional contra el dinero ilícito
Bessent instó a los países miembros del G7 y a la comunidad global a mantener la cooperación en la aplicación de medidas restrictivas. El funcionario detalló que el propósito de estas acciones es bloquear los recursos financieros que utiliza el sector militar iraní.
Antes de comenzar las mesas de trabajo con los representantes de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá y Japón, Bessent declaró formalmente ante los medios de comunicación:
«Hacemos un llamamiento a todos nuestros socios del G7, y de hecho a todos nuestros aliados y al resto del mundo, para que sigan el régimen de sanciones, de modo que podamos combatir la financiación ilícita que alimenta la maquinaria militar iraní y devolver ese dinero al pueblo iraní», apuntó.
Temas prioritarios en la agenda de París
La agenda de los ministros de Finanzas para estos dos días incluye también la evaluación de la economía global, el análisis de los desequilibrios financieros, la cadena de suministro de minerales críticos y las estrategias contra la financiación del terrorismo.
El secretario del Tesoro, quien calificó el escenario económico mundial como «importante», incorporó en su intervención una referencia a su agenda de trabajo previa en Asia, donde participó en un encuentro bilateral junto al mandatario de su país.
La cooperación internacional en la lucha contra la financiación ilícita es crucial en momentos en que la economía global enfrenta desafíos significativos. Según datos de la OCDE, en 2022, los flujos financieros ilícitos representaron más del 2% del PIB mundial.
En este contexto, el G7 ha reafirmado su compromiso de trabajar juntos para abordar estos desafíos y promover un entorno económico más seguro y estable para todos.
«La comunidad internacional debe permanecer unida en su lucha contra la financiación ilícita y el terrorismo», afirmó Bessent, destacando la importancia de la cooperación en este ámbito.
Sanciones económicas: un enfoque global
Las sanciones económicas contra Irán no son un hecho aislado. En los últimos años, Estados Unidos y la Unión Europea han impuesto sanciones a varios países, como Rusia, Corea del Norte y Venezuela, con el objetivo de presionar a sus gobiernos a cambiar de política. Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 2022, había 139 sanciones económicas activas contra países de todo el mundo.
La lucha contra la financiación ilícita también es un tema prioritario en la agenda internacional. En 2019, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lanzó un plan de acción para combatir la evasión fiscal y la financiación del terrorismo. El G7, en particular, ha estado trabajando en la implementación de medidas para prevenir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.
¿Qué impacto tendrán las sanciones en la economía global?
Las sanciones económicas pueden tener efectos colaterales en la economía global. Según un estudio de la Universidad de California, las sanciones impuestas a Irán entre 2012 y 2018 redujeron su PIB en un 15%. Sin embargo, también pueden impulsar la economía de otros países que se beneficien de la reubicación de la producción o el comercio. La pregunta es: ¿cómo afectarán las sanciones a Irán a la economía global en el largo plazo?
