Imagen de la represa de Hidroituango, crucial para el suministro energético de Colombia

Para evitar apagón por ‘El Niño’, gobernador pide autorizar que Hidroituango embalse más agua

ALERTA CLIMÁTICA | Con la amenaza de un Súper Fenómeno de El Niño que podría provocar un apagón en Colombia, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ha propuesto a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) que Hidroituango incremente su capacidad de embalse para actuar como una reserva estratégica de energía.

Esta iniciativa busca que el proyecto, uno de los principales respaldos eléctricos de la Nación, se prepare con antelación ante la sequía crítica que, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), tiene una probabilidad de ocurrencia superior al 90% para el segundo semestre de 2026.

Durante la asamblea de la Andi en Antioquia, el gobernador Rendón invitó al sector energético a plantearle soluciones conjuntas al Gobierno Nacional. Para él, la clave para evitar un apagón radica en una regulación de la Anla que entienda la magnitud del desafío climático actual.

Además, planteó que «se le permita, por ejemplo, a la cadena hídrica, que se conforma desde Guatapé-San Carlos, entre EPM e Isagén, actuar coordinadamente sin que nos vayan a castigar por una colusión, sin que les caiga Rusinque (Cielo Rusinque, superintendente de Industria y Comercio) con toda su policía secreta, sino que de verdad puedan hacer una tarea patriótica por evitar que Colombia caiga en el apagón».

¿Cómo podría funcionar?

En la práctica, esta propuesta consistiría en flexibilizar las restricciones vigentes para el embalse de Hidroituango, para que su cota –altura sobre el nivel del mar– actual permitida que está situada en 408 metros, pueda llegar hasta su capacidad física máxima de 420 metros.

Este incremento no es un detalle menor, esos 12 metros de diferencia representan un «colchón» de seguridad y un volumen de agua crucial que funcionaría como una batería de reserva cuando los caudales de los ríos disminuyan drásticamente.

La importancia de Antioquia en este frente es indiscutible, ya que el departamento aporta cerca del 40% de la energía del país en temporada de lluvias y el 30% en época seca.

Cifras de Hidroituango confirman respaldo al sistema energético

Las cifras del primer cuatrimestre de 2026 respaldan la relevancia de la hidroeléctrica: entre enero y abril, la central entregó más de 3.160 GWh de energía, lo que equivale al 11,13% de la demanda nacional mensual. En términos sencillos, uno de cada diez bombillos en Colombia se enciende gracias a Hidroituango, cuya producción diaria promedio abastece a 3,8 millones de hogares.

De hecho, la energía generada en este periodo inicial del año habría sido suficiente para mantener encendida a Bogotá por más de cinco meses, según cuentas de la central.

Las térmicas tendrían rol crucial también

Pero la petición del gobernador Rendón fue más allá; también sugirió que se activen las termoeléctricas con mayor intensidad desde ahora.

Esto permitiría que las hidroeléctricas conserven el agua embalsada para cuando la sequía sea más severa y el recurso hídrico sea más eficiente bajo esas condiciones. Lograr el permiso para operar en el nivel máximo permitiría a Hidroituango generar unos 250 megavatios adicionales a los 1.200 actuales con las cuatro turbinas activas, según declaró en su momento John Maya, gerente de EPM.

La amenaza del Súper Fenómeno de El Niño en Colombia

La urgencia de esta solicitud se acentúa con las advertencias del Ideam sobre el «Súper Niño». La directora de la entidad, Ghisliane Echeverry, ha confirmado que existen anomalías térmicas medibles en el Océano Pacífico que dan certeza científica de un fenómeno mínimo moderado, pero con potencial de ser el más intenso desde 2024.

Los meses de diciembre de 2026 y enero de 2027 se perfilan como los más críticos. Ante esto, expertos como Sergio Cabrales advierten que los embalses del país deberían alcanzar el 80% de su capacidad antes de la temporada seca para garantizar el suministro, una cifra superior al 64% en el que se encuentran.

XM también recomienda mantener niveles óptimos desde agosto para mitigar los riesgos operativos del sistema. No obstante, la relación entre Hidroituango y las autoridades ambientales atraviesa un momento de tensión tras la apertura de un proceso sancionatorio por parte de la Anla.

La controversia con la Anla

La polémica radica en que, según EPM y expertos, las variaciones en el caudal de la hidroeléctrica por las que está bajo la lupa de la Anla se realizaron precisamente para evitar inundaciones aguas abajo durante crecientes extremas, como la ocurrida en abril de 2025.

En esa ocasión, la represa actuó como barrera ante un ingreso de 5.000 metros cúbicos por segundo y solo liberó 3.000, protegiendo a comunidades como Puerto Valdivia y Caucasia.

Paradójicamente, la investigación de la Anla se centra en que el nivel del agua subió ligeramente por encima de la cota autorizada (quedando entre la 408 y 409), afectando presuntamente unas 60 hectáreas de vegetación. Este escenario generó suspicacias entre los defensores del proyecto, quienes ven en las acciones de la entidad un posible sesgo político o retaliación.

«Colombia no puede darse el lujo de otro apagón. La historia nos ha enseñado que estos eventos climáticos pueden tener consecuencias devastadoras en nuestra economía y sociedad», afirma Juan Gómez, experto en energía.

La situación actual de los embalses en Colombia es crítica. Según datos de XM, en julio de 2024, los embalses estaban al 64% de su capacidad. Esto representa un défi cit del 16% con respecto al promedio histórico.

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