El último refugio de James Van Der Beek: actuar le aliviaba el dolor
LA ÚLTIMA ACTUACIÓN | Para James Van Der Beek, actuar no era solo un trabajo, sino un refugio. Mientras filmaba «Elle», la precuela de «Legally Blonde», el actor confesó a la coproductora ejecutiva Caroline Dries que la actuación le permitía escapar del dolor que sentía en su vida personal.
Esta confesión se hizo pública durante el estreno de la serie en Nueva York, el martes 23 de junio. Dries compartió que Van Der Beek le dijo que actuar le permitía ser otra persona y olvidarse del dolor que sentía, especialmente después de ser diagnosticado con cáncer colorrectal en etapa 3 en febrero de 2024, a los 48 años.
«James me dijo que actuar le permitía ser otra persona y olvidarse del dolor que sentía», expresó Dries. La productora añadió que, incluso cuando las cámaras estaban apagadas, Van Der Beek se mostraba animado y feliz.
El personaje que le dio una pausa
Van Der Beek interpretó a Dean Wilson, un aspirante a alcalde dentro de la historia. Dries sostuvo que el actor «asumió y elevó sin esfuerzo» el personaje. En una entrevista con PEOPLE, profundizó en el vínculo que construyeron durante la producción: «James nos dijo: «Cuando actúo, me olvido de todo lo que estoy pasando a nivel personal, me convierto en otra persona y puedo simplemente desconectarme de esa parte de mi vida»».
Laura Kittrell, también coproductora ejecutiva, recordó que pensaron en Van Der Beek desde el origen del personaje: «Cuando estábamos ideando ese personaje, siempre pensamos que sería muy divertido contar con alguien que realmente diera la sensación de ser un «retro de los 90″». Kittrell destacó que Van Der Beek era «tan divertido y estaba tan dispuesto a todo, y tenía una energía tan buena y una actitud tan positiva en el set».
Sus hijas también fueron parte del rodaje
Las hijas de Van Der Beek con su esposa, Kimberly, visitaron el set y se convirtieron en una presencia querida para el equipo. Dries recordó que el intérprete se sentaba con ellas en sillas plegables de plástico dentro del «video village», compartía historias y mantenía un trato amable con todos.
Kittrell aseguró que fue «realmente especial» verlo como padre: «En un momento de la temporada en el que empiezas a sentirte cansado, con jornadas largas, tener a (sus hijas) cerca, tan positivas, tan comprometidas y curiosas por todo, fue muy divertido».
La última aparición de James Van Der Beek en pantalla será en «Elle», una serie que no solo marca su regreso a la actuación, sino que también muestra su capacidad para encontrar alegría en el trabajo a pesar de las adversidades personales.
El impacto de la actuación en la lucha contra el cáncer
La confesión de James Van Der Beek sobre cómo la actuación le ayudaba a olvidar su dolor personal resuena en historias similares de otros actores que han enfrentado desafíos de salud mental o física. En el Reino Unido, la organización «Shakespeare’s Globe» ha estado utilizando la actuación como terapia para pacientes con cáncer, destacando los beneficios emocionales y psicológicos de esta práctica.
Según un estudio publicado en la revista «The Lancet», la participación en actividades artísticas y culturales puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes con cáncer, reduciendo el estrés y la ansiedad. En Estados Unidos, organizaciones como «The Actors’ Gang» han estado llevando a cabo programas de teatro terapéutico para pacientes con cáncer y sus familiares.
La actuación como terapia
La experiencia de Van Der Beek no es aislada. Otros actores han hablado sobre cómo la actuación les ha ayudado a manejar sus problemas de salud. Por ejemplo, Michael J. Fox, conocido por su papel en «Regreso al Futuro», ha hablado públicamente sobre cómo la actuación le ha ayudado a lidiar con su enfermedad de Parkinson.
