Chía, el alimento ancestral: cuánta debes comer al día y cómo incluirla en tus platos
LA CHÍA: UN ALIMENTO CON RAÍCES PRECOLOMBINAS La chía (Salvia hispanica) es un superalimento muy en tendencia por sus beneficios nutricionales. Esta diminuta semilla es un alimento con identidad y tradición desde la época precolombina, según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Se trata de un alimento ancestral originario de Chiapas, México, y Centroamérica. Una infografía compartida por Más Ciencia UNAM profundiza un poco más sobre los orígenes de esta planta, y es que, a pesar de que comercialmente se le conoce como una semilla, en realidad es un fruto.
La chía se mantuvo en el «anonimato» por varios años al punto de casi desaparecer. Sin embargo, hoy vive un repunte de popularidad que, por su versatilidad, la ha convertido en el ingrediente recomendado por nutricionistas en diversos platillos, bebidas y hasta en la alta cocina de los restaurantes.
¿Cuál es el perfil nutricional de la chía?
Gracias a su combinación de nutrientes como omega-3, fibra, minerales y proteína vegetal, se le considera un superalimento.
Los historiadores dan cuenta de que, durante la época precolombina, era un pilar fundamental para las culturas maya y mexica, quienes la utilizaban tanto en su alimentación diaria como en ceremonias sagradas. Fue durante la conquista española que su cultivo fue prohibido con el fin de evitar que los pueblos originarios continuaran adorando a sus dioses, lo que provocó que perdiera drásticamente su popularidad.
La razón por la que hoy podemos disfrutar de los beneficios de la chía es gracias a los agricultores tradicionales, quienes ayudaron a conservar su cultivo a lo largo de los siglos, destaca la UNAM. Actualmente, en México se producen miles de toneladas al año.
¿Hay una forma correcta de consumir chía?

A pesar de la popularidad de la chía, no todas las personas que la consumen obtienen sus nutrientes, y esto se debe a un mal manejo de la semilla, explica el experto en microbiología de los alimentos, Manuel Manzano.
El especialista detalla que las semillas de chía se caracterizan por tener un altísimo nivel de minerales como fósforo, cobre, magnesio, zinc y, especialmente, grandes cantidades de calcio.
Sin embargo, hay dos detalles importantes que destacar:
Bajo aporte vitamínico y densidad calórica
La chía no tiene prácticamente nada de vitaminas y, al mismo tiempo, aporta bastantes calorías porque son muy ricas en ácidos grasos omega-3. Cabe destacar que es un omega-3 de origen vegetal que sienta muy bien; para aquellas personas a las que el omega-3 de pescado les causa pesadez, el de la chía es ideal.
La barrera de la cáscara
Los nutrientes están protegidos por una cáscara externa. Como no podemos quitarla granito a granito, se debe proceder de dos maneras para aprovecharla:
Comprar chía triturada (en polvo): aunque al triturarla, los componentes internos se pueden oxidar y quizás pierdan cierta eficacia.
Activar las semillas: para activar la chía, básicamente lo que hay que hacer es hidratarla. Se debe dejar durante unas 6 horas en un vaso con agua antes de consumirla. Una vez activada, se puede mezclar con otros alimentos.
¿Cuánta chía puedo comer al día?

Manzano indica que la cantidad ideal es no pasarnos de dos cucharadas medianas al día, es más que suficiente. Además, se puede dosificar tomando una cucharada mezclada con un yogur por la mañana y otra por la tarde. De esta manera, el cuerpo absorbe de forma óptima el calcio, magnesio, zinc y el omega-3 recién liberado.
En otros países como Perú, la chía también se ha incorporado en la dieta diaria, especialmente en la preparación de bebidas y postres.
La versatilidad de la chía permite que se pueda incluir en una variedad de platillos, desde desayunos saludables hasta cenas nutritivas, convirtiéndola en un ingrediente ideal para cualquier tipo de dieta.
La chía en el mundo: un alimento ancestral con alcance global
La chía, originaria de México y Centroamérica, ha trascendido fronteras y se ha convertido en un ingrediente popular en diversas cocinas internacionales. Su versatilidad y perfil nutricional la han hecho destacar en platillos y bebidas de distintas culturas.
En América Latina, la chía es un alimento tradicional en países como Guatemala, donde se conoce como «chian» y se utiliza en la preparación de bebidas y postres. En Perú, se ha incorporado en la gastronomía local, combinándola con frutas y granos para crear opciones saludables.
En Estados Unidos y Europa, la chía se ha popularizado como un superalimento, utilizándose en smoothies, panes integrales y barras de granola. En Australia, se ha incorporado en la cocina saludable, utilizándose en bowls de avena y yogur.
La adopción global de la chía se debe en parte a su facilidad de cultivo y su capacidad para prosperar en diversas condiciones climáticas. Actualmente, países como Argentina, Bolivia y Ecuador también se han sumado a la producción de chía, ampliando su disponibilidad en el mercado internacional.
Un futuro global para la chía
Con su rica historia y beneficios nutricionales, la chía se posiciona como un alimento clave en la cocina contemporánea mundial. A medida que más personas buscan opciones saludables y sostenibles, la chía continuará siendo un ingrediente destacado en diversas culturas y platillos alrededor del mundo.
