Imagen de edificios dañados tras el terremoto en la isla de Mindanao, Filipinas

Filipinas reporta 45 muertos y busca a 17 desaparecidos tras sismo que dejó 630 heridos

Terremoto en Filipinas: la cifra de muertos asciende a 45 y 17 personas siguen desaparecidas tras el sismo de magnitud 7.8 que sacudió la isla sureña de Mindanao el lunes, mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas.

Según el último informe del Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC), además, al menos 630 personas resultaron heridas y unas 149,000 se han visto afectadas por el potente seísmo, que provocó daños generalizados en viviendas, infraestructuras y edificios públicos de varias provincias del sur del archipiélago.

El terremoto fue detectado a las 07:37 hora local del lunes a unas 15 millas al suroeste de la isla de Burias (sur de Mindanao) y a una profundidad de alrededor de 34 millas, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que mide la actividad sísmica de todo el mundo.

Las autoridades informaron de que se han contabilizado hasta ahora 1,738 réplicas, de las cuales 45 fueron percibidas por la población. Las magnitudes de estos movimientos oscilaron entre 1.3 y 6.4.

Tras el terremoto, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) emitió una alerta de tsunami para varias zonas costeras del sur del país. Las estaciones de monitoreo confirmaron posteriormente olas de hasta 1,48 metros en Kiamba, Sarangani; 0,84 metros en Kalamansig, Sultan Kudarat; y 0,48 metros en Maasim, antes de que la advertencia fuera cancelada.

Las labores de emergencia continúan en comunidades aisladas por derrumbes de carreteras, puentes y deslizamientos de tierra, mientras que equipos de rescate y personal de Protección Civil trabajan para localizar a los desaparecidos y distribuir ayuda humanitaria a miles de familias desplazadas.

Filipinas se encuentra en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo, donde se registran miles de terremotos cada año. Según datos del USGS, el 90% de los terremotos del mundo ocurren en esta región, lo que la convierte en una zona de alta actividad sísmica.

La comunidad internacional se ha solidarizado con Filipinas y ha ofrecido ayuda humanitaria y técnica para apoyar las labores de rescate y reconstrucción. La respuesta a desastres naturales en Filipinas es un desafío constante debido a su ubicación geográfica y su vulnerabilidad a fenómenos climáticos extremos.

La situación en Mindanao es un recordatorio de la importancia de la preparación y la respuesta ante desastres naturales. La educación y la conciencia sobre la gestión del riesgo de desastres son fundamentales para reducir el impacto de estos eventos en las comunidades vulnerables.

«Estamos haciendo todo lo posible para localizar a los desaparecidos y brindar asistencia a las familias afectadas», declaró un funcionario de la Agencia de Manejo de Desastres de Filipinas. «La situación es crítica, pero estamos trabajando incansablemente para responder a las necesidades de la gente.»

Terremotos en el Anillo de Fuego del Pacífico: una zona de alta actividad sísmica

El terremoto que sacudió la isla de Mindanao en Filipinas es solo uno de los muchos que ocurren en el Anillo de Fuego del Pacífico, una región que abarca la costa oeste de América, el oeste de Japón, las Filipinas y Nueva Zelanda. Esta zona es conocida por su alta actividad sísmica y volcánica debido a la interacción de varias placas tectónicas.

Según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística de Indonesia, en 2018, un terremoto de magnitud 7,5 y un tsunami posterior causaron más de 4.000 muertos en la isla de Sulawesi. En 2011, un terremoto y tsunami en Japón causaron más de 15.000 muertos. En Chile, en 2010, un terremoto de magnitud 8,8 y un tsunami posterior causaron más de 500 muertos.

El Anillo de Fuego del Pacífico es hogar de más de 75% de los volcanes activos del mundo y experimenta el 90% de los terremotos más grandes del planeta. La actividad sísmica en esta región es tan alta que se estima que ocurren entre 7.000 y 8.000 terremotos al año, aunque la mayoría son de baja magnitud.

Preparación y respuesta ante desastres naturales

La frecuencia y la intensidad de los desastres naturales en el Anillo de Fuego del Pacífico destacan la importancia de la preparación y la respuesta efectiva ante emergencias. Filipinas, como muchos países en esta región, ha implementado medidas para mejorar la resiliencia de sus comunidades y reducir el riesgo de desastres.

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí