Una sandía fresca y jugosa cortada en rodajas sobre una tabla de madera

¿Comer sandía de noche es malo? Lo que la ciencia y los expertos dicen sobre este mito

SANDÍA NOCTURNA | ¿Comer sandía de noche es malo para la salud? La ciencia y los expertos despejan dudas sobre este mito.

Considerando que la sandía es aproximadamente 90% agua y baja en grasa y fibra, se digiere rápido y no «fermenta» mientras duermes; por eso, es una fruta que se puede comer de noche perfectamente.

Sin embargo, por sus características, lo que sí puede pasar es que te dé hambre más temprano o te haga ir más al baño durante las horas de sueño, explica la ingeniera en alimentos, Mariana Zapien.

La creadora de contenido de seguridad alimentaria y alimentación indica que la sandía se puede consumir sin riesgos en la noche. «Prácticamente no tiene grasa ni fibra, y eso significa que se digiere rápido, no se queda en el estómago ni se fermenta por la noche en una persona sana».

La única desventaja de la sandía es que, por ser de fácil digestión, te puede dar hambre más rápido o hacer que te sientas muy ligero, ya que no es un alimento denso en energía.

Beneficios para el cabello y la piel

El perfil nutricional de la sandía destaca por ser rico en antioxidantes como el licopeno, «que ayudan a reducir el estrés oxidativo y pueden proteger estructuras del cuerpo hechas por proteínas, como la queratina del cabello«.

Además, es una excelente fuente de vitamina C, un elemento clave para revitalizar el cabello opaco porque promueve la formación de colágeno, esencial para la estructura del folículo capilar. Al estar compuesta por más del 90 por ciento de agua, es ideal para mantenerse hidratado, lo que también beneficia directamente la salud de tu cuero cabelludo.

La sandía es rica en vitamina C y antioxidantes que benefician la salud del cabello y la piel.
Investigaciones científicas asocian el consumo diario de sandía con una microbiota más diversa y una mejor salud cardiovascular.
Crédito: Shutterstock

El consumo de sandía puede mejorar la salud del cabello y la piel gracias a su alto contenido de vitamina C y antioxidantes.

La ciencia respalda el consumo de sandía

Un estudio publicado por PubMed revela la relación positiva entre la sandía y la ingesta de nutrientes. «Este estudio sugiere que la sandía puede aumentar la ingesta de nutrientes y mejorar la calidad de la dieta tanto en niños como en adultos estadounidenses».

Los investigadores evaluaron los hábitos de consumo de niños (2-18 años) y adultos (19+ años) que participaron en los ciclos 2003-2018 de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES).

El promedio de consumo de sandía fue de 125 y 161 g/día en niños y adultos, respectivamente, revelando que la calidad total de la dieta fue mayor en los consumidores de sandía en comparación con los no consumidores. El consumo de esta fruta aumentó los niveles de fibra dietética, magnesio, potasio, vitamina A, licopeno y otros carotenoides.

La sandía es una fuente rica en nutrientes esenciales que pueden mejorar la calidad de la dieta diaria.

La sandía es una fuente rica en nutrientes esenciales que pueden mejorar la calidad de la dieta diaria.

Impacto en la digestión y el microbioma

Un estudio publicado por CenterWatch confirma que el consumo de sandía mejora la salud de la barrera intestinal y aumenta la diversidad del microbioma, en especial de las bacterias probióticas beneficiosas.

Saciedad y control de peso

También aumenta la sensación de saciedad, mejora la respuesta posprandial de glucosa e insulina, y promueve cambios positivos en la adiposidad y el peso corporal después de 4 semanas de consumo, según se pudo observar en un estudio que evaluó los patrones de consumo en adultos con sobrepeso y obesidad publicado en Nutrients.

Reducción del colesterol

Por su perfil rico en fibra, vitaminas, minerales y componentes bioactivos como la L-citrulina, el licopeno y el betacaroteno, el consumo de sandía fresca redujo los triglicéridos, el colesterol LDL (malo) y mejoró el colesterol HDL (bueno), así como la capacidad antioxidante total, según una investigación en Elsevier.

La sandía en la cultura gastronómica mundial: un análisis global

La sandía, conocida por su alto contenido de agua y nutrientes esenciales, no solo es una opción saludable en la dieta diaria, sino que también tiene un lugar destacado en diversas culturas gastronómicas alrededor del mundo. En países como China, la sandía se considera una fruta refrescante y se consume ampliamente durante el verano. En Japón, se valora por su alto contenido de agua y se come como una fruta saludable. En Estados Unidos, la sandía es una opción popular en barbecues y reuniones al aire libre durante el verano.

En muchas culturas, la sandía se asocia con festividades y celebraciones. Por ejemplo, en Rusia, se consume durante las celebraciones de verano, mientras que en Turquía, es una fruta común en los mercados y se disfruta durante todo el año. En Brasil, la sandía se come fresca o se utiliza en jugos y postres.

  • China: se consume ampliamente durante el verano como fruta refrescante.
  • Japón: se valora por su alto contenido de agua y propiedades saludables.
  • Estados Unidos: es popular en barbecues y reuniones al aire libre.
  • Rusia: se consume durante las celebraciones de verano.
  • Turquía: es común en los mercados y se disfruta durante todo el año.
  • Brasil: se come fresca o se utiliza en jugos y postres.

La importancia de la hidratación en climas cálidos

La sandía, al ser aproximadamente un 90% agua, también resalta la importancia de la hidratación en climas cálidos. En regiones como el Medio Oriente y el norte de África, donde las temperaturas pueden ser extremadamente altas, el consumo de sandía es una práctica común para mantenerse hidratado. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hidratación adecuada es crucial para mantener la salud, especialmente en climas cálidos y secos.

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