Sheinbaum rechaza presiones tras entrega a EE.UU. de exfuncionarios ligados al Cartel de Sinaloa
CIUDAD DE MÉXICO EN TENSIÓN | La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este sábado que «ningún gobierno extranjero» definirá el rumbo del país, en medio de un nuevo foco de tensión con Estados Unidos tras la entrega de dos exfuncionarios mexicanos acusados de proteger al Cartel de Sinaloa.
En un evento público en el estado de Yucatán, Sheinbaum defendió el proyecto político de su movimiento, conocido como la «cuarta transformación», impulsado por su antecesor Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
En ese sentido, sin mencionar directamente a Estados Unidos, Sheinbaum aseguró que «ningún gobierno extranjero le va a arrebatar la transformación al pueblo de México».
La mandataria mexicana también lanzó un mensaje contra la corrupción y afirmó que ninguna persona deshonesta puede ampararse en el movimiento oficialista.
«Nadie, ninguna persona que no sea honesta, que no sea honrada, puede esconderse bajo el halo de la transformación del pueblo de México», sostuvo.
Las declaraciones de Sheinbaum ocurren luego de que los exsecretarios de Seguridad y de Administración y Finanzas de Sinaloa, Gerardo Mérida y Enrique Díaz, se entregaran voluntariamente a autoridades de Estados Unidos, en medio de acusaciones de proteger operaciones de la facción de Los Chapitos del Cartel de Sinaloa.
Ambos forman parte de un grupo de 10 funcionarios, incluido el gobernador oficialista con licencia Rubén Rocha Moya, señalados por Estados Unidos como responsables de presuntos delitos de narcotráfico y posesión de armas a cambio de supuestos sobornos millonarios.
Según reportes difundidos el viernes, Mérida y Díaz estarían en conversaciones con fiscales estadounidenses como posibles testigos cooperantes, en un caso que amenaza con convertirse en un nuevo foco de presión de Washington sobre México.
Las entregas ocurrieron horas después de una llamada entre Sheinbaum y el presidente estadounidense, Joe Biden, centrada en seguridad y narcotráfico, en un contexto de crecientes presiones de Washington contra el crimen organizado.
El Gobierno mexicano no ha emitido hasta ahora una postura oficial sobre la entrega de los dos exfuncionarios a Estados Unidos.
La relación entre México y Estados Unidos se mantiene en un punto crítico, con Washington presionando a México para que tome medidas más efectivas contra el narcotráfico y el crimen organizado.
«La cooperación entre nuestros países es fundamental para abordar estos desafíos», afirmó un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU.
En este contexto, Sheinbaum enfatizó que México seguirá trabajando para combatir la corrupción y el crimen organizado, pero sin dejarse presionar por gobiernos extranjeros.
«Nuestro compromiso es con el pueblo de México, no con intereses extranjeros», afirmó.
La postura de Sheinbaum refleja una posición firme frente a las presiones externas, mientras México busca fortalecer su cooperación con Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado.
¿Cómo afectarán estas tensiones la cooperación bilateral en materia de seguridad?
La cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico: un desafío global
La entrega de exfuncionarios mexicanos a Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cartel de Sinaloa pone de relieve la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico. México no es el único país que enfrenta desafíos en este ámbito. En Colombia, por ejemplo, la cooperación con Estados Unidos ha sido clave en la lucha contra los carteles de la droga, especialmente después de la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2017.
Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), en 2020, América Latina y el Caribe registraron más de 30.000 homicidios relacionados con el tráfico de drogas. En este contexto, la cooperación internacional se vuelve crucial para desmantelar las estructuras criminales que operan a nivel global. La relación entre México y Estados Unidos es particularmente sensible en este tema, dado que la frontera compartida facilita el tráfico de drogas y armas.
¿Hacia una estrategia global?
La lucha contra el narcotráfico requiere una estrategia global que involucre a todos los países afectados. La Unión Europea, por ejemplo, ha establecido programas de cooperación con países de América Latina para combatir el tráfico de drogas y el crimen organizado. En este sentido, la postura de Claudia Sheinbaum sobre la ‘cuarta transformación’ en México y su rechazo a las presiones extranjeras también refleja un debate más amplio sobre la soberanía y la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado.
