La cocaína ya le deja más plata a Colombia que el petróleo: representa el 4,4% del PIB nacional
En un tribunal de Nueva York, un narcotraficante colombiano reveló cómo vendía cocaína a la organización de Joaquín «el Chapo» Guzmán en la frontera con Ecuador, a unos US$2.000 el kilo. Este precio, cercano a la costa, fue la base para calcular el valor del narcotráfico en Colombia, pero se quedaba corto.
Las organizaciones colombianas conservan la droga más adentro de la cadena, hasta la entrega en México y, sobre todo, hasta el mercado mayorista en Europa. Si se mide la renta en el punto donde de verdad cambia de dueño, la cifra crece.
En 2024, la producción y el tráfico de cocaína dejaron cerca de US$16.500 millones a esas organizaciones, más de lo que el país ganó exportando petróleo. Ningún producto, legal o ilegal, deja hoy más dólares a Colombia.
Más que el petróleo, y fuera de las cuentas
Esa plata no aparece en la economía formal. Las cuentas oficiales del país, que suman el café, el carbón o el petróleo, dejan por fuera al mayor generador de dólares del comercio exterior.
En la gráfica que pone la cocaína al lado de las exportaciones legales, su barra supera la del petróleo —unos US$15.000 millones en 2024— y deja atrás al carbón, al oro y al café. Esa ventaja sobre el petróleo depende del año, porque 2024 fue un punto bajo del precio del crudo. La distancia con el resto es estable.
Lo que se queda en Colombia
Esa cifra mide el dinero que reciben las organizaciones colombianas cuando venden la droga o le entregan la propiedad a un comprador extranjero. En las calles de Nueva York, Madrid o Sídney, la misma cocaína vale entre diez y quince veces más, y ese sobreprecio se forma casi todo fuera del país.
La diferencia importa para lo que puede hacer el Estado. La plata que arma y financia a los grupos es la que capturan las organizaciones colombianas. El precio que la cocaína alcanza en una calle de Madrid nunca pasa por Colombia y queda fuera de su alcance.
Dónde deja de ser colombiana la droga
El tamaño del negocio para Colombia depende de un solo dato. Es el punto de la cadena donde las organizaciones le pasan la propiedad de la droga a un comprador extranjero. Un kilo que sale de un laboratorio colombiano por unos US$1.400 termina vendiéndose en US$78.000 en una calle europea, más de cincuenta veces más.
Las organizaciones colombianas conservan la propiedad más allá de la frontera, y ahí está la diferencia. Un grupo que vende en la costa recibe unos US$2.500 por kilo. Uno que lleva el cargamento hasta el mercado mayorista europeo recibe cinco o seis veces más.
En promedio, las organizaciones colombianas capturan cerca de US$5.900 por kilo. En la escalera de precios, esa captura queda por encima del primer desembarco en el exterior.
Diez años de más kilos al mismo precio
En una década, el negocio pasó de pesar el 0,8% de la economía a 4,4%. El alza vino del volumen. La producción potencial saltó de menos de 300 toneladas en 2013 a unas 3.000 en 2024, mientras el precio que capturan las organizaciones se mantuvo parejo.
El oro se queda, la cocaína se va
La cocaína le deja a Colombia unas cinco veces más que el oro ilegal, pero las dos economías terminan distinto. El oro se vende a un precio único en el mundo, casi sin valor agregado después, y el dinero se queda en el país. La cocaína hace lo contrario.
Cada año, una porción mayor de esa plata se gana ya en Europa, lejos de la fuerza pública colombiana.
Erradicar una hectárea ya no alcanza
Cuando el precio de la hoja de coca se desplomó en 2022 y 2023, el golpe cayó sobre los campesinos. La renta de las organizaciones no se movió. Su ganancia se forma más arriba en la cadena, en la droga que ya cruzó la frontera.
La política antidroga se concentra en lo más barato de la cadena. El Estado dedica buena parte de su esfuerzo a eliminar plantaciones y a destruir laboratorios que los grupos reponen en semanas.
De los dólares a los fusiles
Esos US$16.500 millones funcionan como capital. Con esa plata, las organizaciones compran armas y pagan hombres, y sostienen el control de territorios enteros.
La renta también les permite diversificar. Los grupos que dominan el tráfico, con el Clan del Golfo a la cabeza, reinvierten en la minería ilegal de oro del Bajo Cauca, en la extorsión de las ciudades y en el tráfico de migrantes.
Cuatro conclusiones
El estudio realizado por Valor Público de la Universidad Eafit arroja cuatro conclusiones:
1. Las organizaciones criminales colombianas han dejado de vender exclusivamente en sus fronteras.
2. En la última década, esta economía ilegal pasó de representar el 0,8% al 4,4% del PIB.
3. Dado que una parte sustancial de las rentas se genera en el tránsito y destino internacional, los autores concluyen que la intervención estatal debe enfocarse en los cuellos de botella de exportación y fortalecer la cooperación internacional.
4. Los hallazgos indican que la economía de la cocaína ya supera en ingresos al petróleo, que es la principal exportación legal del país.
El negocio de la cocaína en América Latina y su impacto global
La cocaína es un producto que ha generado grandes cantidades de dinero en varios países de América Latina, especialmente en Colombia, donde se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos para las organizaciones criminales. Según un estudio reciente, la producción y el tráfico de cocaína en Colombia dejaron cerca de US$16.500 millones en 2024, lo que supera los ingresos generados por la exportación de petróleo.
En países como Perú y Bolivia, la hoja de coca es un cultivo tradicional, pero la producción de cocaína a gran escala ha generado problemas de seguridad y ha alimentado la violencia en la región. En México, los carteles de la droga han establecido alianzas con organizaciones colombianas para controlar el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos.
En Europa, la cocaína es un problema creciente, especialmente en países como España, donde las organizaciones colombianas han establecido redes de distribución. Según un informe de la ONU, en 2024, la cocaína se convirtió en la droga más consumida en Europa, superando la heroína.
El impacto global de la cocaína
El negocio de la cocaína tiene un impacto significativo en la economía global, ya que mueve miles de millones de dólares cada año. Además, la producción y el tráfico de cocaína generan problemas de salud pública, ya que la droga es altamente adictiva y puede tener graves consecuencias para la salud.
La lucha contra el tráfico de cocaína requiere una cooperación internacional efectiva, ya que las organizaciones criminales que controlan el negocio operan en varios países. Los gobiernos deben trabajar juntos para desmantelar las redes de distribución y producción de cocaína, y para abordar los problemas de seguridad y salud pública asociados con la droga.
