Suben a 37 los fallecidos y a casi 500 los heridos por fuerte sismo en Filipinas
Terremoto en Filipinas: un desafío para la resilencia de Mindanao Un potente sismo de magnitud 7.8 sacudió la isla de Mindanao, dejando un rastro de devastación y muerte.
Las autoridades filipinas confirmaron este martes el fallecimiento de 37 personas a raíz del terremoto que azotó la víspera la sureña isla de Mindanao, mientras continúan los trabajos de emergencia para encontrar a los desaparecidos.
Según el informe preliminar publicado hoy por el Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC), cuatro personas permanecen sin localizar y 479 resultaron heridas por el sismo, que afectó al menos a 88,000 ciudadanos. El impacto en la infraestructura ha sido significativo, con edificios gubernamentales, viviendas, carreteras y puentes dañados.
El temblor fue detectado a las 07:37 hora local del lunes a unas 15 millas al suroeste de la isla de Burias (sur de Mindanao) y a una profundidad de alrededor de unas 22 millas, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que mide la actividad sísmica de todo el mundo. A este evento principal le han seguido unas 870 réplicas, con magnitudes entre 1.3 hasta 6.7.
Una de las poblaciones más afectadas es la ciudad de General Santos, con unos 530,000 habitantes, donde se derrumbaron varios edificios y los equipos de emergencia han establecido refugios para las familias damnificadas. La ciudad se encuentra en una zona altamente poblada, lo que complica las labores de rescate.
A raíz del movimiento telúrico se activó la alerta de tsunami en varios países del Pacífico y se registraron en la zona afectada de Filipinas al menos cinco corrimientos de tierra. La alerta de tsunami, aunque breve, puso en alerta a varias naciones del Pacífico.
Tras las alertas iniciales, Filipinas y el resto de naciones cancelaron horas después la alerta de tsunami. La agencia sismológica de Filipinas (Phivolcs) confirmó la llegada de olas en al menos seis localidades costeras, entre ellas Kiamba (Mindanao), donde alcanzaron los 1,48 metros sobre el nivel del mar. Otras zonas costeras también experimentaron olas significativas.
El archipiélago filipino se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7,000 terremotos, la mayoría moderados. Esto subraya la importancia de la preparación y respuesta ante desastres naturales en la región.
La comunidad internacional se encuentra en alerta, apoyando las labores de rescate y ofreciendo ayuda humanitaria. La situación en Mindanao sigue siendo crítica, con miles de personas afectadas y una necesidad urgente de asistencia.
¿Cómo pueden las comunidades vulnerables prepararse mejor para desastres naturales de esta magnitud?
Terremotos en el Pacífico: una zona de alta actividad sísmica
Filipinas no es el único país del Pacífico propenso a terremotos devastadores. El archipiélago se encuentra en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona que abarca desde la costa oeste de América hasta la costa este de Asia, y que concentra una alta actividad sísmica y volcánica.
Según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística de Indonesia (BPS), Indonesia es uno de los países más expuestos a desastres naturales. En 2004, un terremoto de magnitud 9,1 desencadenó un tsunami que afectó a varios países del Sudeste Asiático, causando más de 230,000 muertos en 14 países.
En Japón, otro país situado en el Anillo de Fuego, se han registrado algunos de los terremotos más destructivos de la historia. El terremoto y tsunami de 2011, de magnitud 9,0, causaron más de 15,000 muertos y desplazaron a cientos de miles de personas.
Otros países del Pacífico, como Vanuatu y Tonga, también experimentan una alta actividad sísmica debido a su ubicación en el Anillo de Fuego. En 2015, un terremoto de magnitud 7,5 sacudió Vanuatu, causando daños generalizados y la muerte de una persona.
El impacto global de los terremotos
Los terremotos pueden tener un impacto significativo en la economía y la sociedad de un país. Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 2020, los desastres naturales, incluidos los terremotos, causaron pérdidas económicas globales de más de 150 mil millones de dólares.
