Keiko Fujimori toma ventaja en el escrutinio de la segunda vuelta presidencial en Perú
PERÚ EN DECISIÓN | La candidata Keiko Fujimori se perfila como la probable ganadora de las elecciones presidenciales de Perú al obtener el 52.67% de los votos válidos con el 50% del escrutinio,
frente al 47.32% que registra su rival en la segunda vuelta, el izquierdista Roberto Sánchez.
Cuando el escrutinio oficial está próximo a llegar a la mitad, la diferencia entre los dos candidatos es de 5,35 puntos porcentuales al obtener Fujimori un total de 5,180,829 votos, mientras que Sánchez recibe 4,654,882 sufragios.
Pese a la ventaja en los datos reportados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, las proyecciones de resultados realizadas por las encuestadoras Ipsos y Datum a partir de una muestra representativa de mesas electorales arrojan un empate técnico, con una mínima ventaja para Sánchez.
La muestra elaborada por la empresa Ipsos para la Asociación Civil Transparencia, con un margen de error del 1.9%, otorgó un 50.3% a Sánchez, contra un 49.7% a Fujimori. Mientras, otra proyección con actas oficiales de la empresa privada Datum Internacional, con un margen de error de 1%, señaló que Sánchez recibió un 50.14% y Fujimori un 49.86%.
Los votos escrutados hasta el momento pertenecen en su mayoría a la capital Lima y a otras ciudades del país, donde Fujimori es la candidata más votada, mientras que Sánchez concentra sus apoyos en zonas rurales, cuyos votos acostumbran a ser los últimos en contabilizarse.
En las dos últimas citas electorales, Fujimori, que se presenta por cuarta vez a la Presidencia de Perú, se quedó a las puertas del Palacio de Gobierno por apenas 40,000 votos respecto a Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021).
En Perú, la incertidumbre electoral es un fenómeno común. En 2016, la victoria de Pedro Pablo Kuczynski sobre Keiko Fujimori fue de solo 40,000 votos.
Esto revela un país profundamente dividido, donde las lealtades políticas están fuertemente arraigadas.
La participación ciudadana en las elecciones peruanas ha sido históricamente alta, reflejando el compromiso de los peruanos con su democracia.
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La incertidumbre electoral en Perú se vive también en otros países de América Latina
La segunda vuelta presidencial en Perú, que enfrenta a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, no es un caso aislado en América Latina. En la región, varios países han experimentado procesos electorales complejos y disputados en los últimos años. Por ejemplo, en México, las elecciones presidenciales de 2018 también estuvieron marcadas por una fuerte polarización y una disputa cerrada entre los candidatos Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya y José Antonio Meade.
En Ecuador, las elecciones presidenciales de 2021 se decidieron en una segunda vuelta entre Guillermo Lasso y Andrés Arauz, con una diferencia de apenas 4,6 puntos porcentuales. En Bolivia, la crisis política y social que siguió a las elecciones de 2019 llevó a una segunda vuelta en 2020, que ganó Luis Arce con un 55,1% de los votos, frente al 40,9% de Carlos Mesa.
En muchos de estos países, al igual que en Perú, la incertidumbre electoral se debe a una creciente polarización política y a la influencia de factores externos, como las redes sociales y la desinformación. Según un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA), en 2020, América Latina vivió un aumento significativo en la desinformación y la manipulación de información durante los procesos electorales.
¿Qué impacto tendrán estos procesos electorales en la estabilidad política de la región?
La incertidumbre electoral en Perú y otros países de América Latina puede tener un impacto significativo en la estabilidad política de la región. La falta de confianza en las instituciones y la creciente polarización pueden llevar a protestas y manifestaciones, como se ha visto en países como Chile y Colombia en los últimos años. Es fundamental que los gobiernos y las autoridades electorales trabajen para garantizar la transparencia y la integridad de los procesos electorales, y para abordar las preocupaciones de los ciudadanos sobre la desinformación y la manipulación de información.
